A través de la formación de tesistas y practicantes, la institución reafirma su compromiso con el desarrollo de capital humano avanzado para enfrentar los desafíos socioambientales y de sostenibilidad en el país.
En un escenario global fuertemente marcado por la urgencia climática y la necesidad de transitar hacia modelos productivos más sostenibles, Fundación Bionostra aporta en la preparación de las próximas generaciones de profesionales.
Mediante su programa de Formación, estudiantes de pre y posgrado de carreras afines a las áreas de estudio de nuestra institución se integran activamente en proyectos de investigación reales. De esta manera, los futuros profesionales no solo complementan su formación técnica, sino que participan de forma directa en el desarrollo de soluciones para distintos desafíos climáticos, agrícolas o ambientales.
Ronaldo Reinado es estudiante del Magíster en Gestión Territorial de Recursos Naturales de la Facultad de Ciencias Agronómicas de la Universidad de Chile, y actualmente trabaja junto al equipo Bionostra en su proyecto de tesis “Evaluación del riesgo de pérdida de viñedos patrimoniales de la Cuenca del Río Itata”.
Este proyecto, busca evaluar el riesgo de pérdida de viñedos patrimoniales, muchas veces centenarios, vinculados a variedades históricas como País, Moscatel de Alejandría, Cinsault, Carignan, Torontel, Semillón, Chasselas y otras cepas de valor patrimonial asociadas a la Agricultura Familiar Campesina de la cuenca del Itata.
“Esta investigación tiene un enorme potencial para poder generar valor en mi área de estudio. Al poder entender los riesgos de estos sistemas, se pueden proteger de mejor manera tomando medidas de carácter local”, explica Reinado.
Por otro lado, Roberto Naranjo también es estudiante del mismo programa, y se encuentra realizando su proyecto de tesis “Estructura y diversidad del microbioma bacteriano rizosférico en especies de Atriplex en un ecosistema hiperárido” en colaboración con el equipo Bionostra.
“El apoyo que he recibido durante mi investigación ha sido muy importante, ya que no solo he contado con orientación científica y metodológica, sino también con acompañamiento durante todo el proceso. Esto ha fortalecido mi formación, mi confianza para enfrentar la investigación y mi motivación por seguir desarrollándome en el área científica”, comenta Naranjo.
“Para nosotros es importante participar en la formación de profesionales y capital humano avanzado que tenga la posibilidad de desarrollarse en diferentes ámbitos de las ciencias ambientales. Por eso apoyamos e incentivamos su inclusión en un ambiente científico-técnico multidisciplinario, lo que permite ampliar la visión y el ámbito de acción de cada una de las personas que han pasado por nuestra institución. Además, esto les otorga una visión crítica sobre su quehacer profesional, ya que no solamente se enfocan en su área o línea de trabajo, sino también en áreas que pueden ser complementarias o, inclusive, opuestas, lo que potencia su capacidad analítica y toma de decisiones como profesionales”, comenta Celián Román Figueroa, director de I+D.
“Para Bionostra, este programa es de especial relevancia, ya que nos permite contribuir activamente a la formación de estudiantes, brindándoles la oportunidad de acercarse tanto a la investigación básica como a la aplicada. Este proceso formativo trasciende el desarrollo de competencias científicas, integrando además principios éticos y el fortalecimiento de habilidades transversales. Los estudiantes que hemos recibido han participado activamente en las distintas líneas de investigación de las áreas de Microbiología Ambiental, Geotecnología y Biotecnología Vegetal de nuestra institución”, explica Jorge Soto Winckler, director ejecutivo de la organización.
Con iniciativas como esta, Fundación Bionostra reafirma su misión institucional de generar conocimientos aplicados y promover el encuentro entre los sectores público, privado y académico, asegurando que el avance científico de Chile esté liderado por profesionales éticos, altamente capacitados y conscientes de la realidad climática global.