Conservar muestras de todo tipo, ya sean biológicas, geológicas, culturales, médicas, ambientales, entre otras, es una práctica científica fundamental. El conocimiento cambia, las preguntas evolucionan y las muestras permiten volver al pasado con las herramientas del futuro. No es solo memoria: es infraestructura para el conocimiento.
Bancos de conservación de germoplasma ex situ
En el caso de la biodiversidad, esto se suele hacer a través de bancos de conservación. Los bancos de conservación ex situ son infraestructuras y programas dedicados a conservar la biodiversidad fuera de su hábitat natural, con el objetivo de prevenir la pérdida de especies y genes, y por consecuencia, ecosistemas, cuando estos están amenazados en la naturaleza.
Entre sus propósitos se encuentran:
- Evitar la extinción de especies amenazadas.
- Resguardar diversidad genética (la variabilidad dentro de una misma especie).
- Apoyar la restauración ecológica, permitiendo reintroducciones futuras.
- Respaldar la investigación científica, la educación y la adaptación al cambio climático.
Es importante mencionar que estos bancos son tanto una medida de resguardo como una medida complementaria a la conservación in situ, es decir, la conservación en los hábitats naturales, no un reemplazo de esta.
¿Y qué conservan?
Dependiendo del banco, pueden conservar:
- Semillas de plantas silvestres o cultivadas: Se almacenan en condiciones controladas de temperatura y humedad para mantener su viabilidad por décadas.
- Colecciones vivas: Plantas cultivadas en jardines botánicos, animales mantenidos en centros de reproducción, acuarios o zoológicos con fines de conservación.
- Criobancos: Material biológico conservado a muy bajas temperaturas (criopreservación), incluso por siglos.
- Genes: ADN, tejidos, polen, esporas o células. Estos permiten estudios genéticos y potenciales usos futuros (reproducción asistida, restauración).
Conservación ex situ en el mundo
Algunos bancos y proyectos de conservación ex situ de diferentes lugares del mundo:
- Reino Unido: Millennium Seed Bank (MSB) – Royal Botanic Gardens, Kew
El Banco de Semillas del Milenio, en español, es el banco de semillas silvestres más grande del mundo. Se enfoca en conservar semillas de plantas amenazadas de más de 100 países.
Su objetivo es resguardar hasta el 25 % de la flora mundial, y tiene programas específicos para restauración ecológica y resiliencia climática.
- Colombia (red internacional): Banco Mundial de Semillas del CIAT / CGIAR
Parte de la red CGIAR de recursos genéticos, que trabaja con socios en seis regiones para abordar desafíos agroalimentarios e hídricos.
El Banco de Semillas del CIAT conserva semillas de plantas cultivadas y silvestres asociadas a ecosistemas tropicales y áridos.
- Alemania: DSMZ – German Collection of Microorganisms and Cell Cultures
El Leibniz Institute DSMZ es el banco líder en conservación de microorganismos ambientales, incluyendo especies extremófilas (resistentes a salinidad, sequía, temperatura).
- Suecia: Culture Collection University of Gothenburg CCUG
El CCUG es uno de los bancos de microorganismos más importantes del mundo, con un foco especialmente fuerte en bacterias clínicamente relevantes y microorganismos de importancia médica y ambiental.
- Noruega: Svalbard Global Seed Vault
Este banco de semillas es parte del sistema internacional de conservación de la diversidad genética vegetal guiado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
En su sitio oficial declaran ofrecer “almacenamiento seguro, gratuito y a largo plazo de duplicados de semillas de todos los bancos de genes y naciones que participan en el esfuerzo conjunto de la comunidad global para garantizar el suministro futuro de alimentos del mundo”.
¿Hay bancos de conservación en Chile?
Nuestro país también tiene bancos de conservación de germoplasma, además de jardines botánicos con colecciones vivas que también son importantes de destacar.
- Red de Bancos de Germoplasma – INIA (Instituto de Investigaciones Agropecuarias)
El INIA mantiene la Red de Bancos de Germoplasma, la más importante en Chile para conservación ex situ de plantas y microorganismos.
Conserva alrededor de 33 000–35 000 accesiones de especies vegetales, entre cultivos y flora nativa, incluyendo cereales, leguminosas, hortalizas, frutales y otras especies agrícolas o de interés científico.
La colección pública de microorganismos del INIA incluye miles de accesiones de hongos y bacterias, muchas con potencial para investigación agronómica y biotecnológica.
Es uno de los principales bancos de semillas de Chile, dedicado a conservar diversidad genética de plantas nativas, especialmente endémicas y en riesgo, en colaboración con instituciones internacionales.
Además, en Chile la conservación ex situ de especies vegetales está organizada a través de 31 instituciones (bancos de germoplasma, jardines botánicos, arboretos, centros de semillas y viveros), que conservan decenas de miles de accesiones de material vegetal.
- Jardín Botánico Universidad Austral en Valdivia
Fue el primer jardín botánico chileno inscrito internacionalmente en la Unión Internacional de Jardines Botánicos (BGCI), ubicado en Campus Isla Teja, este jardín alberga tanto vegetación nativa como exótica, con un total de unas 950 especies de plantas, separadas en colecciones como: Jardín de Mirtáceas, de Proteáceas, comunidades de Chile Central, Bosque Magallánico, plantas medicinales, Coníferas chilenas y el Bosque Valdiviano.
La conservación ex situ si bien debe estar subordinada a la in situ, representa la protección de posibilidades futuras si es que los esfuerzos por conservar in situ, por mitigar el cambio climático y adaptarnos llegasen a fallar.
Los bancos ex situ de plantas y microorganismos funcionan como bibliotecas vivas del planeta. En un escenario de cambio climático acelerado, su rol es crítico para conservar, estudiar y, eventualmente, restaurar la biodiversidad que sostiene la vida en la Tierra.
Referencias
- Fundación Bionostra Chile Research. (2026, 20 de enero). Microorganismos extremófilos: La vida invisible en ambientes extremos. Recuperado en: https://bionostra.com/microorganismos-extremofilos-la-vida-invisible-en-ambientes-extremos/
- Chilecientífico. (2020). Conservación de la biodiversidad: ¿in situ o ex situ? Recuperado en: https://chilecientifico.com/conservacion-de-la-biodiversidad-in-situ-o-ex-situ/
- Juárez Álvarez, C. (2012, 31 de enero). Banco de semillas, una apuesta contra la extinción. Ciencia UNAM. Recuperado en: https://ciencia.unam.mx/leer/65/Banco_de_semillas_una_apuesta_contra_la_extincion#:~:text=Evitar%20la%20extinci%C3%B3n%2C%20objetivo%20central,Foto:%20Arturo%20Orta.&text=Sin%20las%20plantas%20nuestra%20vida,las%20plantas%20en%20el%20futuro.
- INIA. (s. f.). Red de Bancos de Germoplasma: preservando y valorando el patrimonio fitogenético y microbiano del país. Recuperado en: https://recursosgeneticos.com/
- Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA). (s. f.). Gestión y conservación de recursos genéticos [Documento técnico]. Biblioteca INIA. Recuperado en: https://biblioteca.inia.cl/server/api/core/bitstreams/54848dd4-b78b-4972-bc4b-bd90d11d1902/content