Ciencia e Incidencia Política: Ejemplos en Chile

En el blog anterior, revisamos lo que es la divulgación científica y su importancia: traducir y comunicar el conocimiento científico a públicos no especializados, de manera que sea comprensible, accesible y relevante. Si bien, se piensa en la ciudadanía y el público general, la ciencia también debe ser comunicada a los tomadores de decisión en el ámbito político.

¿Cómo se relacionan la ciencia y la incidencia política?

La incidencia política son los procesos por los cuales la sociedad civil influye en la toma de decisiones de las autoridades. Existen diferentes formas y estrategias. En el caso de la comunidad científica, uno de los ejemplos más claros a nivel global es el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC).

El IPCC para todos sus informes elabora distintas versiones. Una de ellas, el Summary for Policymakers (Resumen para políticos), en el que se destacan los puntos centrales del informe para que los tomadores de decisión consideren esa información en su trabajo: la creación de políticas públicas, normativas y leyes.

La información y el conocimiento que se genera en la comunidad científica es una de las formas en las que se incide en la creación de leyes, políticas públicas o normativas.

La comunidad científica como agente en la política

Algunos ejemplos de normativas chilenas en las que las científicas y científicos formaron parte fundamental:

Creación del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación y la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID)

    La creación de este ministerio, mediante la Ley 21.105, promulgada en 2018, consolidó una institucionalidad pública dedicada a la ciencia, tecnología e innovación en Chile. 

    Con ello, se formalizó un espacio estatal cuyo mandato es promover la investigación, apoyar infraestructura científica, fomentar capacidades, y servir como canal oficial de interacción entre la comunidad científica y las políticas públicas. Permitiendo, también, que las decisiones y regulaciones vinculadas a ciencia, tecnología, medio ambiente, salud, etc., puedan considerar de forma más sistemática la evidencia científica.

    La comunidad científica se organizó y presionó por la creación de este ministerio por años. Realizando conversatorios y charlas, comunicados y solicitudes al Ejecutivo, y participando del proceso desde el inicio.

    Ley Marco de Cambio Climático (LMCC, Ley 21.455)

    La LMCC formaliza a nivel legal un marco nacional para enfrentar el cambio climático, con metas de carbono neutralidad hacia 2050 y prioridades como mitigación, adaptación, justicia climática, territorialidad, equidad, transparencia, entre otras. 

    Esta ley crea el Comité Científico Asesor para el Cambio Climático (CCACC), integrado por científicos, encargados de asesorar al Estado, a través del Ministerio del Medio Ambiente y con apoyo técnico del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, sobre evidencias científicas disponibles para orientar leyes, estrategias de mitigación y adaptación, compromisos internacionales y políticas públicas.

    Así, la norma institucionaliza la base científica en las políticas para enfrentar el cambio climático, lo que representa uno de los avances más claros en Chile de poner la ciencia como insumo formal.

    Ley de Bosque Nativo (Ley 20.283)

    Promulgada en 2008, esta ley regula la protección, recuperación y manejo sustentable de los bosques nativos en Chile, promoviendo su conservación, restauración, uso responsable y fomentando la investigación forestal. 

    Contempla normas de protección ambiental, planes de manejo forestal, incentivos para la conservación y mecanismos para apoyar la investigación científica sobre bosques nativos, su biodiversidad, funcionamiento ecológico y manejo sustentable. 

    Es un ejemplo de regulación sectorial que combina conservación, políticas forestales y necesidad de evidencia científica.

    Desde los años 90, ecólogos, botánicos, geógrafos y expertos en manejo forestal advertían que el bosque nativo chileno estaba disminuyendo en superficie y calidad, que existía una expansión poco regulada de plantaciones de especies invasoras y que no había un marco legal robusto que protegiera los ecosistemas nativos.

    Instituciones públicas como CONAF, científicos de diferentes áreas y universidades a lo largo de Chile participaron activamente del proceso durante los 12 años que demoró la discusión legislativa.

    La importancia de la colaboración con la ciencia

    Diferentes avances en materia de políticas y leyes se han generado en todo el mundo gracias a la colaboración entre la ciencia y los tomadores de decisión, y en diferentes materias, desde Salud hasta Astronomía, pasando por Medio Ambiente, Tecnología y muchas otras.

    En el contexto de cambio climático en que nos encontramos, el trabajo continuo y colaborativo de la comunidad científica con las autoridades públicas es, y seguirá siendo, fundamental para la creación de medidas aplicables que beneficien a las personas y a la naturaleza.

    Referencias

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