Biodiversidad en Chile: ¿Por qué proteger las plantas endémicas?

Chile posee una riqueza natural que no solo es amplia, sino también singular. Muchas especies vegetales han evolucionado y persisten en territorios aislados o en condiciones particulares, lo que les confiere rasgos únicos y, al mismo tiempo, una vulnerabilidad especial frente a las actividades humanas y el cambio climático. En ese contexto, es de suma importancia garantizar la conservación de ese patrimonio natural exclusivo.

¿Por qué es importante proteger a las especies endémicas?

Las especies endémicas son aquellas que habitan de forma natural en un solo espacio determinado, ya sea un país, una isla, una región, etc; y no se encuentran de forma espontánea en otro territorio. 

En Chile, este fenómeno de endemismo vegetal es muy alto: se estima que existen 2.161 especies vegetales que son exclusivas del territorio nacional, distribuidas en 465 géneros y 134 familias, lo que representa cerca del 46% de la flora vegetal del país

Ese nivel de endemismo, uno de los más altos de Latinoamérica, implica que si esas especies desaparecen en Chile, desaparecen para siempre del planeta. A ello se suma que muchas de esas especies tienen rangos muy restringidos, lo que las hace muy vulnerables a cambios en su hábitat, al uso de suelo, a la fragmentación, o a efectos del cambio climático.

Por tanto, protegerlas no es solo una cuestión de valor patrimonial o estético, sino de responsabilidad ambiental global: conservar la biodiversidad única en Chile contribuye a la resiliencia ecológica, a los servicios ecosistémicos y a la diversidad genética de que disponemos.

Acciones clave para conservación de plantas endémicas

Para que la protección de las especies vegetales endémicas sea efectiva, resulta fundamental:

  1. Identificar aquellas especies en riesgo.
  2. Conservar su hábitat. Establecer áreas protegidas, corredores ecológicos, restauración de ecosistemas degradados, reducir la fragmentación.
  3. Monitorear y generar datos, reforzar los inventarios de flora, su estado de conservación, tendencias y amenazas.
  4. Incorporar la adaptación al cambio climático en los planes de conservación de flora. Evaluar cómo el clima cambiante afecta a las especies endémicas y qué medidas deben adoptarse.
  5. Involucrar comunidades locales, pueblos indígenas y ciudadanos en la conservación de flora endémica, generando sentido de pertenencia y protección de ese patrimonio.
  6. Financiamiento e instrumentos normativos. Asegurar que existan recursos, normativas que permitan la protección efectiva y mecanismos que reduzcan su vulnerabilidad frente a la actividad humana.

La relevancia de una Estrategia Nacional de Biodiversidad actualizada

La Estrategia Nacional de Biodiversidad 2017-2030 del Ministerio del Medio Ambiente (Chile) establece un marco para cumplir con compromisos internacionales, conservar los ecosistemas y especies del país, y fortalecer la gobernanza en biodiversidad. 

Sin embargo, el contexto ha cambiado: el conocimiento sobre la flora endémica, las amenazas que enfrenta y la urgencia del cambio climático se han vuelto más evidentes. Esto hace que su actualización sea esencial para:

  • Incluir metas, acciones y presupuestos específicos para la conservación de especies endémicas de flora (y fauna) con altos niveles de vulnerabilidad.
  • Fortalecer mecanismos de monitoreo, seguimiento y evaluación de biodiversidad, así como incorporar nuevas evidencias científicas. 
  • Mejorar la coordinación interinstitucional, territorial y sectorial, para que la protección de la biodiversidad no sea sólo normativa, sino operativa.
  • Garantizar que la estrategia responda a los riesgos añadidos por el cambio climático y el deterioro acelerado de hábitats.

Esta estrategia se encuentra actualmente en actualización para incorporar todos los aspectos mencionados. Esto aparece como una oportunidad para que esa conservación no quede solo en intenciones, sino se traduzca en planes, acciones claras y efectivas sobre el terreno.

El trabajo científico como herramienta clave

La comunidad científica contribuye a la protección y conservación de la flora chilena, mediante el estudio y la investigación de esta. La información científica es fundamental para generar mayor conocimiento y proyecciones de comportamiento de las poblaciones, permitiendo generar planes de acción que resulten exitosos. 

Desde Bionostra nos hemos enfocado en la generación de conocimiento y en la creación de soluciones innovadoras para aportar en la conservación de la biodiversidad, sobre todo del norte de nuestro país. Por ejemplo, estudiando dinámicas de ecosistemas, proponiendo mecanismos de conservación ex situ de especies endémicas, o entendiendo el rol de la rizosfera de Nitrophila atacamensis en ambientes extremos.

Porque proteger lo que sólo Chile tiene es, en última instancia, proteger parte de la diversidad única del planeta.

Referencias

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