Desierto Florido

Restauración Ecológica en Ecosistemas del Desierto: ¿Qué debemos saber?

La restauración ecológica constituye hoy en día una estrategia crucial para contrarrestar los efectos adversos del cambio climático y, a escala local, para mitigar o reparar los daños derivados de actividades antrópicas, que pueden generar alteraciones en los regímenes hidrológicos, fragmentación de hábitats, pérdida de biodiversidad, degradación de ecosistemas, entre otros. El objetivo es restablecer las funciones clave en los ecosistemas que permitan mantener los servicios ecosistémicos.

Pero para lograr una restauración exitosa se requiere de investigación interdisciplinaria. En este blog profundizaremos en el porqué de esto, mediante la experiencia de trabajo de Bionostra en ecosistemas desérticos.

Particularidades de la restauración en zonas áridas

Uno de los principales desafíos actuales para la restauración ecológica es que las estrategias de intervención deben incorporar la gestión adaptativa, de modo que puedan anticipar e integrar las incertidumbres que genera el cambio climático sobre los ecosistemas.

En el caso de las zonas áridas que han sufrido impactos antrópicos y efectos del cambio climático, como en algunos ecosistemas presentes en el Desierto de Atacama, los desafíos son mayores. Estos ecosistemas tienen adaptaciones muy específicas y los equilibrios son muy sensibles. Por ende, se debe comprender el funcionamiento natural del sistema, identificar el rol que cumple cada especie y sus interacciones, antes de plantear un proceso de restauración. 
Durante nuestra participación en los proyectos del Centro Agrícola del Desierto de Altura (CEADA), Bionostra pudo trabajar y adquirir conocimientos asociados tanto a las plantas y árboles del desierto, como también al funcionamiento de este ecosistema. Algunos aprendizajes derivaron de la colecta de diferentes ecotipos y el estudio de sus respuestas adaptativas a diferentes condiciones de estrés, lo que nos permitió identificar las más idóneas para procesos de reforestación de precursores, por ejemplo.

¿Qué hacer antes de restaurar un ecosistema árido?

En primer lugar, debemos entender el funcionamiento de un ecosistema. ¿Cómo varía el sistema en el tiempo? ¿Qué respuestas o dependencia tiene respecto del clima?  Por ejemplo, en esta etapa el uso de imágenes satelitales puede ser una herramienta de gran utilidad para evaluar los cambios en el paisaje y determinar qué sectores presentaban mayor o menor variabilidad. 

Luego, en una segunda etapa, cabe cuestionarse: ¿Qué rol cumple una especie vegetal en particular? Nuestro equipo ha evaluado a lo largo del tiempo diferentes especies de plantas que se presentan en zonas áridas. Este proceso nos llevó a seleccionar aquellas resistentes a condiciones ambientales adversas, que nos permitieron elaborar protocolos de propagación, que nos ayudan en su producción masiva y reinserción en entornos naturales. Un ejemplo de estos esfuerzos es el caso de la especie Atriplex taltalensis.

En paralelo, es importante conocer de qué forma una planta puede interactuar con otros componentes del ecosistema, como la diversidad de microorganismos. En este caso, conocer relaciones simbióticas, o bien, dependencias (en ambas direcciones), será relevante no sólo para asegurar funciones y sobrevivencias de las plantas, sino también para asegurar la supervivencia de la biodiversidad de microorganismos únicos. Algunos de nuestros esfuerzos se relacionan con la investigación del agua, el sedimento, la rizósfera, el suelo, y todas las relaciones biogeoquímicas que se dan en este ecosistema nos darán la información necesaria para entenderlo a cabalidad. 

Protocolo de producción masiva de Atriplex taltalensis

Esta especie, endémica del Desierto Costero del Norte de Chile, se encuentra en peligro de extinción, ya que posee una distribución acotada, con parches aislados y alta presión antrópica (cambio climático y ganadería caprina). Sin embargo, se adapta a condiciones de alta salinidad, suelos rocosos y arenosos, y puede tolerar el estrés hídrico.

En general, las plantas y árboles del desierto poseen semillas recalcitrantes, es decir, que tienen una tasa de germinación muy baja, y Atriplex taltalensis no es la excepción. La probabilidad de generar plantas completas desde estas semillas no supera el 10%. Por esta razón, la colecta de tejido joven y verde puede ser una herramienta para su propagación mediante cultivos in vitro, lo que incluye también el posterior proceso de aclimatación, para poder luego insertarlas en el hábitat natural y evaluar su evolución. 

Este tipo de conocimiento será de gran utilidad en procesos de restauración ecológica.

Generación de conocimiento científico para la restauración

En Bionostra estudiamos los ecosistemas considerando su evolución temporal, la interrelación de sus componentes y sus respuestas frente a variables climáticas. Sabemos que estos conocimientos sientan las bases de una estrategia de intervención sólida. 

De igual modo, desde la institución hemos trabajado intensamente en el estudio de especies vegetales de zonas áridas, profundizando en sus mecanismos de adaptación y respuesta a perturbaciones, como variaciones en la disponibilidad de agua y la salinidad, así como en los esfuerzos de multiplicación para la reintroducción de especies y/o la conservación ex situ.

Referencias

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